Apocalipsis14

EL CÁNTICO DE LOS 144.000

"Después mire, y he aquí el Cordero estaba en pie sobre el monte de Sión, y con el ciento cuarenta y cuatro mil, que tenían el nombre de el y el de su Padre escrito en la frente."

Al igual que existen capítulos introductorios a los juicios que se inician con la apertura de los siete sellos, y sigue con el toque de las siete trompetas, así también, este capitulo es introductorio a la ultima serie de juicios, que se llevaran a cabo cuando se derramen las siete copas de la ira de Dios...

El capitulo se inicia con la presencia del mismo Señor Jesucristo, y los ciento cuarenta y cuatro mil sellados (ver Apocalipsis 7: 4), que recordemos serán los únicos judíos que quedarán con vida después de la tribulación...

Ellos estaban en pie sobre el Monte Sión (única referencia de este monte en el Apocalipsis)... Sión es el nombre de una colina al sureste de Jerusalén, donde estuvo situada originalmente la ciudad, hasta poco tiempo después de conquistada por David (donde recibió el nombre de "ciudad de David"). Mas tarde la ciudad comenzó a extenderse primero hacia el norte, con la construcción del Templo, y el palacio de Salomón, y el nombre se hizo extensivo al monte en que estos se edificaron. En los siglos posteriores la ciudad se extendió no solo mas al norte, sino también hacia la colina occidental, situada al otro lado del valle central. Con esto se extendió mas todavía la aplicación del nombre, de modo que finalmente SION, llego a ser sinónimo de toda la ciudad de Jerusalén... Posiblemente aquí no sea una referencia literal, sino un símbolo del "Cielo" (Hebreos 12: 22)... Recordemos también, que Sión representa a la nación de Israel, especialmente como familia espiritual (Salmos 126: 1).

"Y oí una voz del cielo como estruendo de muchas aguas, y como sonido de un gran trueno; y la voz que oí era como de arpistas que tocaban sus arpas."

Ahora, Juan escucha una voz muy potente ("como estruendo de muchas aguas", y "como sonido de un gran trueno"... A la vez, esta voz era suave y armoniosa "como arpistas que tocaban sus arpas". La descripción completa nos da la idea de una música celestial...

"Y cantaban un cántico nuevo delante del trono, y delante de los cuatro seres vivientes, y de los ancianos; y nadie podía aprender este cántico sino aquellos ciento cuarenta y cuatro mil que fueron redimidos de entre los de la tierra."

Esta música celestial, sirve como fondo para un cántico nuevo, que cantan los ciento cuarenta y cuatro mil, ante Dios... Ellos, son los únicos que pueden aprender ese cántico.

"Estos son los que no se contaminaron con mujeres, pues son vírgenes. Estos son los que siguen al Cordero por dondequiera que va. Estos fueron redimidos de entre los hombres como primicias para Dios y para el Cordero; y en sus bocas no fue hallada mentira, pues son sin mancha delante del trono de Dios."

El único problema de este pasaje, lo ofrece el versículo 4: Muchos han pensado que este debe interpretarse en forma literal; pero en ningún pasaje de toda la Escritura, se menciona a la virginidad, como sinónimo de santidad; o como un factor que lo hace a uno apto para el servicio divino. Por eso, es de suponer firmemente, que el texto tiene un significado simbólico... Tal vez aquí se quiera poner de relieve, que estos se guardaron 'puros' de la idolatría e inmoralidad del período de la tribulación. Muchas veces se comparo el pecado de ir "tras dioses ajenos", con la fornicación (obviamente un fornicario no es virgen), como ejemplo citamos Jeremías 3: 6 "Me dijo Jehová en días del rey Josías: ¿Has visto lo que ha hecho la rebelde Israel? Ella se va sobre todo monte alto y debajo de todo árbol frondoso, y allí fornica." Esto lo vemos en Primera Reyes 14: 22-23 mas que claramente "Y Judá hizo lo malo ante los ojos de Jehová, y le enojaron mas que todo lo que sus padres habían hecho en sus pecados que cometieron. Porque ellos también se edificaron lugares altos, estatuas, e imágenes de Asera, en todo collado alto y debajo de todo árbol frondoso."

Otra de las características de estos santos, es que "siguen al Cordero por donde-quiera que va", es decir, obedecen a la Palabra ciento por ciento...

Por esto, también "son sin mancha", pues "en sus bocas no fue hallada mentira". Recordemos brevemente Sofonías 3: 13 "El remanente de Israel no hará injusticia ni dirá mentira, ni en boca de ellos se hallara lengua engañosa..." Este remanente fue redimido entre los hombres como "primicias para Dios y para el Cordero"...

EL MENSAJE DE LOS TRES ÁNGELES

"Vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo, diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de agua."

En la segunda parte del capitulo, tenemos la descripción de tres mensajes sucesivos de tres ángeles diferentes.

El primer mensaje es proclamado por un ángel que tenía nada menos que el "evangelio eterno". Evangelio significa literalmente "buena noticia". Llego a llamarse así a cada uno de los cuatro primeros libros del Nuevo Testamento, en los cuales se relatan la vida, obra, muerte y resurrección de Jesucristo. En estos libros, se relatan las palabras que Jesús dijo en su vida terrenal. Una de esas palabras fue la dicha en Marcos 13: 31 "El cielo y la tierra pasaran, pero mis palabras no pasaran." Esto nos da la idea de eterno...

Este evangelio eterno debe ser proclamado en todo el mundo (nótese nuevamente la expresión "nación, tribu, lengua y pueblo")

El ángel proclama una admonición, dirigida a la conciencia del un paganismo ignorante, hasta entonces incapaz de comprender nada mas. No hay indicios en el pasaje, de que se acepte el mensaje o de que, por creerlo, algunos sean redimidos...

Recordemos las palabras de Jesús en Mateo 24: 14 "Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin."

"Otro ángel le siguió, diciendo: Ha caído, ha caído Babilonia, la gran ciudad, porque ha hecho beber a todas las naciones del vino del furor de su fornicación".

El segundo ángel anuncia la caída de Babilonia, que se describe detalladamente en los capítulos 17 y 18, donde lo veremos con mas detalle. Antes recordemos brevemente, la profecía de Isaías 21: 9 ("Sobre el desierto del mar") "...Cayo, cayo Babilonia; y todos los ídolos de sus dioses quebranto en tierra."

"Y el tercer ángel los siguió, diciendo a gran voz: Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe la marca en su frente o en su mano, el también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero; y el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos. Y no tienen reposo de día ni de noche los que adoran a la bestia y a su imagen, ni nadie que reciba la marca de su nombre."

El tercer ángel emite un juicio sobre los que han adorado a la bestia y a su imagen, así como los que han recibido su "marca"... Recordemos brevemente las "palabras de consuelo para Sión", que dijo Isaías 51: 17 "Despierta, despierta, levántate, oh Jerusalén, que bebiste de la mano de Jehová el cáliz de su ira..."

Estos hombres, no tendrán reposo, serán atormentados; día y noche, eternamente. Y el tormento será el misterioso "fuego y azufre", pero a diferencia del juicio que se desato cuando fue tocada la sexta trompeta, los hombres no morirán, sino que lo sufrirán, por los siglos de los siglos. Recordemos brevemente la profecía de la "Ira de Jehová contra las naciones" en Isaías 34: 10 "No se apagara de noche ni de día, perpetuamente subirá su humo..."

"Aquí esta la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús."

Este será un período en que los que guardan los mandamientos de Dios, y la fe de Jesús (Santos), serán llamados a sufrir con paciencia la persecución y la muerte por la "bestia"...

Será (ES), necesario elegir entre Dios y Satanás... Esta elección, una vez hecha, es irrevocable. Sus resultados son eternos e inalterables. Como vimos en el versículo anterior, los "victimarios" sufrirán delante de sus "víctimas".

"Oí una voz, que desde el cielo me decía: Escribe: Bienaventurados de aquí en adelante los muertos que mueren en el Señor. Si, dice el Espíritu, descansaran de sus trabajos, porque sus obras con ellos siguen."

Los que elijan morir por el nombre del Señor, demostraran que su fe es verdadera ("sus obras con ellos siguen") y serán bienaventurados... Aunque mueran físicamente, Dios mismo ("Espíritu") les promete que "descansaran de sus trabajos"...

LA TIERRA ES SEGADA

Esta es la tercera y ultima parte en que podemos dividir este capitulo... La misma, es de gran importancia introductoria para lo que ha de tratarse en el próximo capitulo.

Aquí, se describen dos escenas diferentes, que sin duda ocurrirán, una al principio de la tribulación, y otra al final de los tiempos...

La primera escena es de siega, y la segunda de vendimia. La primera prevé la reunión de todos los redimidos; mientras que la segunda, simboliza la conde-nación de todos los malos e incrédulos del mundo. Recordando el capitulo decimosegundo, puede decirse, que la "simiente de la Mujer", suministra la siega; en tanto que la del Dragón, suministra la vendimia...

"Mire, y he aquí una nube blanca; y sobre la nube uno sentado semejante al Hijo del Hombre, que tenía en la cabeza una corona de oro, y en la mano una hoz aguda."

La primera escena comienza con la visión que Juan tiene, del mismo Señor Jesucristo, sentado sobre una nube blanca. La corona de oro sobre su cabeza, nos da la idea que viene como rey, para reinar en el mundo... Recordamos brevemente Daniel 7: 13 "Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venia uno como un hijo de hombre..."

La hoz aguda, nos recuerda la Palabra de Dios... Al tamiz de Su Palabra Cristo reconocerá y recogerá a los suyos, y a la vez, condenara a los que no son de el. Recordamos respectivamente Juan 8: 51 y 12: 48: "De cierto, de cierto os digo, que el que guarda mi palabra, nunca vera muerte." "El que me rechaza, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue; la palabra que he hablado, ella le juzgara en el día postrero."

"Y del templo salió otro ángel, clamando a gran voz al que estaba sentado sobre la nube: Mete tu hoz, y siega; porque la hora de segar ha llegado, pues la mies de la tierra esta madura."

Aquí aparece un "templo", que es representativo de Dios mismo. El mensaje que el ángel, le dice al Señor, es un mensaje directo de Dios... El que clame "a gran voz", significa que tiene autoridad, delegada por Dios mismo... La orden, es dada por Dios. Leemos esta misma orden en Joel 3: 13 "Echad la hoz, porque la mies esta ya madura."...

"Y el que estaba sentado sobre la nube metió su hoz en la tierra, y la tierra fue segada."

Esto es lo que el Señor mismo predijo en Mateo 24: 31 "Y enviara a sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntaran a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo, al otro."

"Salió otro ángel del templo que esta en el cielo, teniendo también una hoz aguda."

Aquí da comienzo la descripción simbólica de la segunda escena. Es de notar, que mientras en la primera el que tiene la hoz aguda, es el mismo Señor; en esta, la tiene un ángel, que sale del "templo que esta en el cielo". Notemos aquí, que a diferencia del versículo 15, se nos aclara que el templo, esta en el cielo...

"Y salió del altar otro ángel, que tenía poder sobre el fuego, y llamo a gran voz al que tenía la hoz aguda, diciendo: Mete tu hoz aguda, y vendimia los racimos de la tierra, porque sus uvas están maduras."

Aparece en esta segunda escena un segundo ángel, que tiene dos características particulares:

Sale "del altar", y "tiene el poder sobre el fuego"

Este altar obviamente, esta en el "templo del cielo", pero no es el mismo altar de Apocalipsis 8: 3...

Lo mas probable, es que aquí, represente el "Altar del Holocausto"...

Recordemos a grandes rasgos, que este altar estaba fuera del santuario, en la entrada del tabernáculo. Principalmente se ofrecían allí ofrendas de sacrificio animal (vacuno u ovejuno -Levítico 1: 2-; caprino -Levítico 1: 10-; o de aves -Levítico 1: 14-). Allí se degollaba al animal, y su sangre era rociada sobre el altar (Levítico 1: 5)... Luego se lavaban algunas partes con agua y se ponían sobre el altar para ser quemadas (Levítico 1: 13). De allí el nombre Holocausto, que significa "todo quemado"... Es probable que por eso se diga que tiene el poder sobre el fuego. El fuego, además, es símbolo de juicio, que es precisamente lo que va a ocurrir en esta escena...

La orden de este ángel es similar a la del ángel de la primera escena: Ambas se realizan con la hoz aguda, lo que se siega esta maduro, y la siega abarca toda la tierra...

La diferencia radica en lo que se siega: Mientras en la primera parte es mies, en la segunda son uvas...

"Y el ángel arrojo su hoz en la tierra, y vendimio la viña de la tierra, y echo las uvas en el gran lagar de la ira de Dios."

Aquí hay otra diferencia, mientras que el Señor metió su hoz en la tierra; este ángel, la arrojo. Esto nos habla claramente de violencia. También nos habla de violencia, el hecho que las "uvas" fueron "echadas" (no puestas), en el "gran lagar de la ira de Dios"... Este ultimo, es un símbolo del lugar donde se llevara a cabo la venganza de Dios...

El lagar es el lugar donde se sacaba el jugo de las uvas. Tenía dos pozos, conectados por un pequeño canal. El primero era bajito, y en el se sacaba el jugo que resultaba de aplastar las uvas con los pies descalzos. El jugo pasaba por el canal a otro pozo que era mas profundo. De este segundo pozo era tomado el jugo para hacer el vino.

Hace poco, un nuevo Papa, el alemán Joseph Ratzinger, subió al trono de la Gran Ramera. Sus primeras palabras como Papa fueron, entre otras "...vengo a cuidar la viña de mi Padre"; mas que casualidad teniendo en cuenta que Jesús dijo: "la mies es mucha, y los obreros pocos". Tendría que haber dicho en todo caso: Vengo a cuidar el campo de mi Padre. Y ahí cabe una pregunta mas: ¿Quien es su Padre?. Jesús nos da la respuesta por adelantado: "Vosotros sois de vuestro padre, el diablo"...

"Y fue pisado el lagar fuera de la ciudad, y del lagar salió sangre hasta los frenos de los caballos, por mil seiscientos estadios."

Leemos en la profecía de Dios, en Isaías 63: 3 "He pisado yo solo el lagar, y de los pueblos nadie había conmigo; los pise con mi ira, y los hollé con mi furor; y su sangre salpicó mis vestidos, y manche todas mis ropas."

Los incrédulos, reunidos para hacer guerra contra los escogidos de Dios, serán muertos por Dios mismo... La expresión "fuera de la ciudad", nos refuerza la idea que estos ejércitos no llegaran a destino...

Algo notable, es la cantidad de sangre derramada en este lugar, que llegara hasta los frenos de los caballos por mil seiscientos estadios: El estadio, era una medida lineal usada en la época de Juan por los romanos, y equivalía a cuatrocientos codos, es decir aproximadamente 180 metros. Vale decir que 1.600 estadios, son 288.000 (¡doscientos ochenta y ocho mil!) metros. Es decir, ¡288 kilómetros!...

Para finalizar esta parte, y con ella el capitulo, es útil recordar las palabras del mismo Señor, en Mateo 13: 30 "Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadlas en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero."