Apocalipsis15

LOS ÁNGELES CON LAS SIETE POSTRERAS PLAGAS

"Vi en el cielo otra señal, grande y admirable: siete ángeles que tenían las siete plagas postreras; porque en ellas se consumaba la ira de Dios."

Esta escena celestial, anticipadora de lo que va a pasar en la tierra, produce gran admiración en Juan. El observa a siete ángeles, cada uno de los cuales, serán los encargados de derramar las ultimas plagas. Cuando estas caigan sobre los hombres, la ira de Dios habrá terminado...

"Vi también como un mar de vidrio mezclado con fuego; y a los que habían alcanzado la victoria sobre la bestia y su imagen, y su marca y el numero de su nombre, en pie sobre el mar de vidrio, con las arpas de Dios."

Este mar de vidrio, esta delante del trono de Dios (Apocalipsis 4: 6). Este mar como ya sabemos, representa la tranquilidad de este lugar santísimo, donde no molesta la maldad de los hombres, que son como un mar embravecido. Aquí vemos este "mar", "mezclado con fuego". Este, es símbolo de purificación. Los que están sobre este mar pasaron por la tribulación, porque cuando era el tiempo de la gracia, no confiaron en Cristo. Después, aunque no se menciona, es bien claro que se dieron cuenta de su error; pues al negarse a adorar a la bestia y a su imagen; y recibir la marca y el numero de su nombre; fueron muertos (ver Apocalipsis 13: 15-16). Todos ellos tenían "las arpas de Dios", tal vez las mismas que vimos en Apocalipsis 5: 8...

"Y cantan el cántico de Moisés siervo de Dios, y el cántico del Cordero, diciendo: Grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso; justos y verdaderos son tus caminos, Rey de los santos.

Aquí se entona uno de los grandes cánticos del libro. Esta entonado por la multitud descrita en el versículo anterior.

Es probable, que las arpas que tienen en la mano, sean usadas para música de fondo, tal como ocurrió en el pasaje de Apocalipsis 14: 2, en el cántico de los 144.000...

Este cántico, es llamado el cántico de Moisés, aludiendo al entonado por este siervo de Dios, cuando Israel cruzo el mar rojo, terminando así con cuatrocientos años de esclavitud (ver Éxodo 15: 1-19). La verdad es que el tema de este cántico, es también un mosaico conformado por varios temas, del Antiguo Testamento...

"¿Quien no te temerá, oh Señor, y glorificara tu nombre? pues solo tu eres santo; por lo cual todas las naciones vendrán y te adoraran, porque tus juicios se han manifestado."

Recordemos Jeremías 10: 7 "¿Quien no te temerá, oh Rey de las naciones? Porque a ti es debido el temor; porque entre todos los sabios de las naciones y en todos sus reinos, no hay semejante a ti." También leemos en Salmos 86: 9 "Todas las naciones que hiciste vendrán y adoraran delante de ti, Señor, y glorificaran tu nombre."

"Después de estas cosas mire, y he aquí fue abierto en el cielo el templo del tabernáculo del testimonio; y del templo salieron los siete ángeles que tenían las siete plagas, vestidos de lino limpio y resplandeciente, y ceñidos alrededor del pecho con cintos de oro."

Es la ultima vez en el libro que aparece la palabra traducida como templo. De allí, salen los siete ángeles que vio Juan, al principio del capitulo. Estos tienen vestimentas de autoridad judicial, muy similares a la que uso el mismo Señor al comienzo del libro (Apocalipsis 1: 13).

"Y uno de los cuatro seres vivientes dio a los siete ángeles siete copas de oro, llenas de la ira de Dios, que vive por los siglos de los siglos."

Aquí aparece uno de los cuatro seres vivientes (no sabemos cual), quien da a cada ángel, una copa... Estas son de oro, el cual simboliza pureza (la pureza de los juicios de Dios).

Estas copas están llenas de la ira de Dios, es decir, contienen los juicios finales de Dios para la tierra durante la Gran Tribulación...

El versículo, termina con la reafirmación de la eternidad de Dios. ..

"Y el templo se lleno de humo por la gloria de Dios, y por su poder; y nadie podía entrar en el templo hasta que se hubiesen cumplido las siete plagas de los siete ángeles."

El hecho que nadie "podía entrar en el templo", nos sugiere que ninguna intersección (ninguna intervención), puede detener ahora la ira de Dios.

Recordemos Primera Reyes 8: 10-11 "Y cuando los sacerdotes salieron del santuario, la nube lleno la casa de Jehová. Y los sacerdotes no pudieron permanecer para ministrar por causa de la nube; porque la gloria de Jehová había llenado la casa de Jehová."