Apocalipsis18

LA  CAÍDA  DE  BABILONIA

"Después de esto vi a otro ángel descender del cielo con gran poder; y la tierra fue alumbrada con su gloria."

Después de las escenas iniciales, Juan ve ahora un ángel que desciende del cielo, muy probablemente el mismo de Apocalipsis 14: 8...

"Y clamo con voz potente, diciendo: Ha caído, ha caído la gran Babilonia, y se ha hecho habitación de demonios y guarida de todo espíritu inmundo, y albergue de toda ave inmunda y aborrecible."

El anuncio es el mismo, pero se agregan mas datos... Leemos brevemente en Jeremías 50: 38-39 "...porque es tierra de ídolos, y se entontecen con imágenes. Por tanto, allí moraran fieras del desierto y chacales, moraran también en ella polluelos de avestruz; nunca mas será poblada ni se habitara por generaciones y generaciones." Isaías 13: 21-22 también dice: "...dormirán allí las fieras del desierto, y sus casas se llenaran de hurones; y allí habitaran avestruces, y allí saltaran las cabras salvajes. En sus palacios aullaran hienas, y chacales en sus casas de deleite..."

"Porque todas las naciones han bebido del vino del furor de su fornicación; y los reyes de la tierra han fornicado con ella, y los mercaderes de la tierra se han enriquecido de la potencia de sus deleites."

Esto es lo que dice en el capitulo anterior (17: 2), pero aquí se agrega un nuevo elemento que forma parte importante del capitulo: "los mercaderes". ¿Que representan estos mercaderes? Tal vez representen el poder del mundo laico (no clerigal), con quien se alió la ramera. Lo cierto es que esta unión creo el establecimiento comercial mas grande del mundo, produciendo poder económico en ambas partes...

"Y oí otra voz del cielo, que decía: Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis participes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas; porque sus pecados han llegado hasta el cielo, y Dios se ha acordado de sus maldades."

Juan oye otra voz del cielo, que probablemente sea la del Señor... Leemos en Jeremías 51: 45 "Salid de en medio de ella, pueblo mío, y salvad cada uno su vida del ardor de la ira de Jehová." Y en el 51: 9 dice claramente: "Curamos a Babilonia, y no ha sanado; dejadla, y vámonos cada uno a su tierra; porque ha llegado hasta el cielo su juicio, y se ha alzado hasta las nubes."

"Dadle a ella como ella os ha dado, y pagadle doble según sus obras; en el cáliz en que ella preparo bebida, preparadle a ella el doble."

Leemos brevemente en Jeremías 50: 29 "...pagadle según su obra; conforme a lo que ella hizo, haced con ella; porque contra Jehová se ensoberbeció, contra el Santo de Israel."

Justicia pura: el amor se muestra con el tiempo que Dios le dio de arrepentirse. Aunque no se refiere específicamente a la gran ramera recordemos las palabras del mismo Señor en Apocalipsis 2: 22 "Y le he dado tiempo para que se arrepienta, pero no quiere arrepentirse de su fornicación." Ha sido tanto su crimen, que Dios no solo le dará el pago de sus pecados, ¡sino que el pago será doble!

"Cuanto ella se ha glorificado y ha vivido en deleites, tanto dadle de tormento y llanto; porque dice en su corazón: Yo estoy sentada como reina, y no soy viuda, y no veré llanto; por lo cual en un solo día vendrán sus plagas; muerte, llanto y hambre, y será quemada con fuego; porque poderoso es Dios el Señor, que la juzga."

La ramera, ha vivido siempre en deleites, por lo que se ha glorificado. Además, recordemos que en el 17: 3, la ramera esta sentada sobre la bestia (lo que nos da una idea de dominio). Por estas, y otras causas se hizo ignorante del juicio que se estaba acarreando ("no soy viuda" y "no veré llanto")...

Pero el juicio del Dios Todopoderoso es ineludible. Esta tan claramente detallado este hecho en Isaías 47: 8-9, que parece sorprendente. Leemos brevemente: "Oye, pues, ahora esto, mujer voluptuosa, tu que estas confiadamente, tu que dices en tu corazón: Yo soy, y fuera de mi no hay mas; no quedare viuda, ni conoceré orfan-dad. Estas dos cosas te vendrán de repente en un mismo día, orfandad y viudez..." En este pasaje revelador encontramos otra de sus diabólicas características: Se considera Dios ("tu dices en tu corazón: Yo soy, y fuera de mi no hay mas"). Pero recordemos que "la bestia", "se opone contra Dios, y todo lo que es objeto de culto"... Es posible que la ramera desafíe a la bestia; es en estas circunstancias cuando se producirá el odio de estos diez reyes (que probablemente no han "fornicado" con ella), y "la dejaran desolada y desnuda; y devoraran sus carnes, y la quemaran con fuego" (17: 16)...

"Y los reyes de la tierra que han fornicado con ella, y con ella han vivido en deleites, lloraran y harán lamentación sobre ella, cuando vean el humo de su incendio, parándose lejos por el temor de su tormento, diciendo: ¡Ay, ay, de la gran ciudad de Babilonia, la ciudad fuerte; porque en una hora vino tu juicio!"

Puede ser que su destrucción sea "en un solo día", en forma literal; pero si no, lo que es seguro es que será rápidamente. La "hora" debe entenderse en el mismo sentido que en el tiempo que los diez reyes tienen autoridad...

El fuego, y el humo que este inevitablemente produce, probablemente deban enten-derse en forma literal... Este será visto, por los reyes que si han fornicado con ella, quienes lloraran (probablemente en forma literal) por este hecho; pero a la vez, tendrán temor de los diez reyes y de "la bestia", que causaron su "tormento"...

Ezequiel 26: 16-17 profetizo este hecho en una forma mas que clara: "Entonces todos los príncipes del mar descenderán de sus tronos, y se quitaran sus mantos, y desnudaran sus ropas bordadas; de espanto se vestirían, se sentaran sobre la tierra, y temblaran a cada momento, y estarán atónitos sobre ti. Y levantaran sobre si endechas, y te dirán: ¿Como pereciste tu, poblada por gente de mar, ciudad que era alabada, que era fuerte en el mar, ella y sus habitantes, que infundían terror a los que la rodeaban?" En este pasaje revelador, no debe entenderse el mar en forma literal, sino con el mismo sentido del mar donde surge la bestia, y sobre la que esta sentada la ramera...

"Y los mercaderes de la tierra lloran y hacen lamentación sobre ella, porque ninguno compra mas sus mercaderías; mercadería de oro, de plata, de piedras preciosas, de perlas, de lino fino, de púrpura, de seda, de escarlata, de toda madera olorosa, de todo objeto de marfil, de todo objeto de madera preciosa, de cobre, de hierro y de mármol; y canela, especias aromáticas, incienso, mirra, olibano, vino, aceite, flor de harina, trigo, bestias, ovejas, caballos y carros, y esclavos, almas de hombres."

El lloro, y la lamentación de estos reyes (que aquí se los compara con mercaderes), es un cántico fúnebre, claramente motivado porque estos ya no pueden comprar mas lo que la ramera vendía... Este comercio, esta basado en variadas "mercancías" que merece la pena estudiar brevemente:

Metales preciosos ("de oro"; "de plata");

Otros metales: ("de cobre" "de hierro");

Piedras preciosas;

Otros objetos preciosos: ("de perlas"; "de marfil"; "de mármol");

Madera preciosa; Madera olorosa;

Telas ("de lino fino"; "de seda"; "de púrpura"; "de escarlata");

Especias ("canela"; "olíbano"); Especias aromáticas ("incienso" y "mirra");

Animales ("ovejas"; "caballos");

Otras mercancías ("vino"; "aceite"; "flor de harina"; "trigo"; "carros");

Esclavos; y (es claramente notorio la ultima cosa en la lista de los artículos que la ramera ha comerciado): "¡Almas de hombres!"...

Para un singular paralelismo con estas mercancías ver la profecía de Ezequiel 27: 12-24. Aunque es una profecía contra Tiro, recordemos que esta fue conquistada por Babilonia...

"Los frutos codiciados de tu alma se apartaron de ti, y todas las cosas exquisitas y espléndidas te han faltado, y nunca mas las hallaras"

Aquí se ratifica con otras palabras lo dicho en el séptimo versículo...

"Los mercaderes de estas cosas, que se han enriquecido a costa de ella, se pararan lejos por el temor de su tormento, llorando y lamentando, y diciendo: ¡Ay, ay, de la gran ciudad, que estaba vestida de lino fino, de púrpura y de escarlata, y estaba adornada de oro, de piedras preciosas y de perlas!"

Aquí se reitera el lamento de los mercaderes por la destrucción de la ciudad (comparar con 18: 9-10); y por otro lado la descripción de la ramera (comparar con 17: 4)...

Es notorio como la dualidad mujer-ciudad (la primera descrita principalmente en el capitulo 17, y la segunda en el 18), esta concentrada en este versículo...

Ambas descripciones obviamente son simbólicas. El río Tiber, que atraviesa Roma, nunca estuvo en condiciones de admitir el enorme trafico mercantil del que se habla en los versículos 11 y 13 *; pero en las mercancías que estos mencionan aparecen los materiales con los cuales se describe a la ramera: oro, piedras preciosas y perlas por un lado; y por otro: púrpura, escarlata y lino fino (este ultimo no aparece en esa descripción). Todo es mas que subjetivo de la Seudo-iglesia Romana, bien representada por la vestimenta de sus máximas autoridades: La púrpura (Arzobispos), la Escarlata (Cardenales) y el Lino Fino (El Papa). También sabemos la suntuosidad en que viven ("ha vivido en deleites" -ver 18: 7-). Y parte de sus adornos están claramente identificados: "Oro, piedras preciosas y perlas"

"Porque en una hora han sido consumidas tantas riquezas. Y todo piloto, y todos los que viajan en naves, y marineros, y todos los que trabajan en el mar, se pararon lejos; y viendo el humo de su incendio, dieron voces, diciendo: ¿Que ciudad era semejante a esta gran ciudad?"

En la primera frase se repite lo del versículo 10, sobre lo expeditivo del juicio de Dios, lo que se vuelve a repetir por ultima vez en el versículo siguiente... El dolor que sienten los mercaderes por la destrucción de esta ciudad es material, porque se han perdido sus mercaderías.

El mar nuevamente representa el mundo no regenerado del cual surgió "la bestia" (ver 13: 1). Todo referente humano al mar esta simbolizado (pilotos, viajantes, marineros y todos los que trabajan en el mar -para un paralelismo ver Ezequiel 27: 8 y 9-). Todo el mundo vera esta destrucción y se lamentara...

"Y echaron polvo sobre sus cabezas, y dieron voces, llorando y lamentando, diciendo: ¡Ay, ay de la gran ciudad, en la cual todos los que tenían naves en el mar se habían enriquecido de sus riquezas; pues en una hora ha sido desolada!"

Leemos brevemente la profecía de Ezequiel 27: 30-31 "...y echaran polvo sobre su cabeza, y se revolcaran en ceniza. Se raerán por ti los cabellos, se ceñirán de cilicio y endecharan por ti endechas amargas, con amargura del alma."

"Alégrate sobre ella, cielo, y vosotros, santos, apóstoles y profetas; porque Dios os ha hecho justicia en ella."

Mientras estas lagrimas impías se derramen en la tierra, en el cielo habrá gran regocijo...

Leemos brevemente Jeremías 51: 48 "Los cielos y la tierra y todo lo que esta en ellos cantaran de gozo sobre Babilonia..."

"Y un ángel poderoso tomo una piedra, como una gran piedra de molino, y la arrojo en el mar, diciendo: Con el mismo ímpetu será derribada Babilonia, la gran ciudad, y nunca mas será hallada."

Juan ve un ángel poderoso (tal vez el mismo Señor) que arroja en el mar (otra vez en su significado simbólico), una gran piedra, diciendo lo que siglos antes Dios mismo le había revelado a Jeremías. Leemos brevemente 51: 63-64 "Y cuando acabes de leer este libro, le ataras una piedra, y lo echaras en medio del Eufrates, y dirás: Así se hundirá Babilonia, y no se levantara del mal que yo traigo sobre ella...". También recordemos Ezequiel 26: 21 "Te convertiré en espanto, y dejaras de ser; serás buscada, y nunca mas serás hallada, dice Jehová el Señor."

"Y voz de arpistas, de músicos, de flautistas y de trompeteros no se oirá mas en ti; y ningún artífice de oficio alguno se oirá mas en ti, ni ruido de molino se oirá mas en ti."

Toda la descripción, como también la del versículo siguiente nos da la idea de completa desolación... Primero se refiere a la cesación de la música. ¿Que mas desolador que el silencio?... Leemos en Ezequiel 26: 13 "Y haré cesar el estrépito de tus canciones, y no se oirá mas el son de tus citaras."

El hecho de que ningún trabajo se haga mas ("artífice de oficio alguno"), también nos habla de desolación...

Otro hecho desolador: el molino era en la época de Jesús uno de los elementos primordiales de la vida comunitaria. En efecto, cada casa de familia tenia el suyo. Este era el elemento encargado de moler el grano que cada uno poseía. Muy temprano a la mañana se realizaba esta labor, tanto que el ruido que de ella provenía, se podía escuchar a una considerable distancia...

"Luz de lámpara no alumbrara mas en ti, ni voz de esposo y de esposa se oirá mas en ti; porque tus mercaderes eran los grandes de la tierra; pues por tus hechicerías fueron engañadas todas las naciones."

Mas hechos que marcan desolación, así como el silencio, ¿que mas desolador que la obscuridad? ("luz de lámpara no alumbrara mas").

La alegría de la "voz de esposo y de esposa", contrasta con el silencio desolador. Esta voz de alegría también dejara de oírse... Leemos Jeremías 25: 10, que también nos aclara el versículo anterior: "Y haré que desaparezca de entre ellos la voz de alegría, la voz de desposado y la voz de desposada, ruido de molino y luz de lámpara."...

En la ultima parte del versículo tenemos algo revelador: los mercaderes eran los "grandes de la tierra", es decir los poderosos...

Pero implícitamente nos dice que no solo estos mercaderes fueron engañados, sino "todas las naciones". ¿Y como fueron engañadas?: con sus "hechicerías".. Así como fornicación en forma simbólica, significa como ya dijimos anteriormente, idolatría; la hechicería implica también la idea de idolatría...

"Y en ella se hallo la sangre de los profetas y de los santos, y de todos los que han sido muertos en la tierra."

Comparemos la primera parte de este versículo con la primera del 17: 6 "Vi a la mujer ebria de la sangre de los santos, y de la sangre de los mártires de Jesús". En este versículo se menciona también la "sangre de los profetas", pero además agrega: "y de todos los que han sido muertos en la tierra". La tierra no debe entenderse como el planeta, sino con el mismo sentido de la tierra de la que surge la segunda bestia (Apocalipsis 13: 11). A este respecto leemos el revelador pasaje de Jeremías 51: 49 "Por los muertos de Israel caerá Babilonia, como por Babilonia cayeron los muertos de toda la tierra."