Las principales fuerzas conductoras de la evolución son:
1) La Transformación de Material Inerte en Material Viviente,
2) La Casualidad (y Necesidad),
3) La Mutación,
4) La Selección Natural,
5) La Continuidad del Proceso (El Mejoramiento de las Especies); y
6) Los Grandes Periodos de Tiempo.
El aislamiento, la mezcla, cambios ecológicos, y muerte, son factores adicionales indispensables.

Transformación de Material Inerte en Material Viviente

(El mito del “Caldo Pre-Biótico”)

La hipótesis de la Evolución, dice que hubo una transición suave de la no existencia de vida a la existencia de vida, por lo que, desde el punto de vista de las leyes científicas no hay ninguna diferencia entre el origen de la tierra, y la vida y su consecuente desarrollo (Principio de Uniformidad)…
Para ello, sostiene que los químicos inertes (moléculas) vinieron a ser biomoléculas, y de allí poco a poco evolucionaron a células vivientes. Así, entre 1922 y 1953, un bioquímico ruso llamado Alexander Oparin, y un biólogo ingles llamado J.B.S. Holdane, aportaron lo que se denomina actualmente como la hipótesis Oparin-Holdane. Esta, indica que la vida se originó de la “evolución” química, de un "caldo prebiótico", compuesto entre otras cosas de metano, amoníaco, hidrogeno, y vapor de agua, en una atmósfera con muy poco oxigeno o completamente sin este…
Sin embargo, hay un cuerpo creciente de evidencias que indican que la atmósfera terrestre primitiva tenía oxígeno y por lo tanto no pudo estar compuesta por los materiales que proponen Oparín, Holdane, y otros, ya que el oxígeno destruiría estos químicos pre-bióticos al reaccionar con ellos.
Los Drs. Thaxton, Bradley y Olsen, han sumarizado este problema de la siguiente manera: "... en la atmósfera y en los varios lagos acuáticos de la tierra primitiva, la existencia de interacciones destructivas (presencia de oxigeno en la atmósfera) hubiera disminuido considerablemente, sino consumido completamente, los químicos precursores esenciales para la vida; y por consiguiente las “ratas” de evolución química hubieran sido insignificantes. Tal sopa hubiera estado muy diluida para que la polimeración directa ocurriera. Aun charcos mas concentrados se hubieran tropezado con este mismo problema. Hoy en día se esta haciendo evidente que si la vida empezó en este planeta la noción concebida de que emergió de un caldo de químicos orgánicos es una hipótesis muy inverosímil”.
El Dr. Stanley Miller y asociados llevaron a cabo experimentos en busca del origen naturalístico de la vida que ahora forma parte de cualquier libro de introducción a la biología. El Dr. Miller ha estado haciendo experimentos de este tipo por mas de 45 años. Pero después de 45 años de experimentar con moléculas sencillas y chispas eléctricas para producir poli-moléculas, el Dr. Miller no ha podido encontrar evidencias concretas sobre el origen de la vida por medios estrictamente naturales. Él mismo ha declarado que ninguno de sus experimentos ha producido materia orgánica o biomoléculas de ningún tipo.
Fred Hoyle, Ph.D., y Chandra Wickramasinghe, Ph.D., nos dicen porque este fenómeno no es posible: "... El problema es que hay cerca de 2000 enzimas, y la probabilidad de obtenerlas todas en un momento dado es igual a 10 elevado a la potencia de -40 mil, una probabilidad tan baja que, aun si el Universo entero consistiera de caldo pre-biótico, seria prácticamente imposible que este evento sucediera espontáneamente... La cantidad enorme de información en aun las formas de vida mas simples... no pueden, a nuestro parecer, haber sido originadas por lo que corrientemente se llama un proceso 'natural'... Para que la vida se originara en la tierra tuvo que haber sido necesario que instrucciones muy explícitas fuesen dadas para su ensamblaje…"
La idea que la vida se puede formar espontáneamente de la no-vida requiere la formación de proteínas, de los péptidos que a su vez se han formado de los aminoácidos (que a su vez se han formado de los gases en la atmósfera en reducción). Sin embargo, las reacciones bioquímicas que toman parte en la formación de proteínas de los péptidos y los péptidos de los aminoácidos son reversibles –van en la dirección contraria también.
Bajo las condiciones propicias, la condensación continúa, y un dipéptido reacciona con un tercer aminoácido para formar un tripéptido, soltando otra molécula de agua, y así continuamente. A veces cientos o miles de aminoácidos se unen, soltando un número correspondiente de moléculas de agua. Con n aminoácidos en cadena, se sueltan n-1 moléculas de agua. Esto quiere decir que las reacciones de condensación, como la síntesis de péptidos de los aminoácidos están inhibidos por agua en exceso, y la reacción al revés está favorecido.
El Profesor A.E. Wilder-Smith, al comentar sobre este hecho, escribió: “La consecuencia de este hecho bien conocido de la química orgánica, es que concentraciones importantes de aminoácidos se unen solamente en cantidades diminutas, si acaso es que se unen en un mar primero donde hay agua en exceso, para formar polipéptidos. Cualquier cantidad de polipéptidos que haya formado se desprende a causa del agua en exceso, y solo quedan los componentes (aminoácidos) iniciales. Así pues, el mar es prácticamente el último lugar en este planeta y en cualquier otro planeta donde las proteínas de la vida se podrían unir espontáneamente para formar aminoácidos. A pesar de esto, casi todos los textos de biología enseñan esta tontería para apoyar la teoría de la evolución y biogénesis espontáneo. Tiene que ser uno muy ignorante de los hechos de la química orgánica para no tomar en cuenta las verdades arriba mencionadas cuando está proponiendo postulados para la biogénesis."
En el caso de la biogénesis, estas reacciones reversibles están todos en equilibrio entre sí ya que no hay ninguna maquinaria de célula para quitar los productos selectivamente. En el cuerpo, reacciones orgánicas tales como la síntesis de proteínas y la oxidación de las grasas ocurren por la intervención de las enzimas específicas (funcionando como una especie de maquinaria química) específicamente en cada paso de la cadena de reacciones. Sin embargo, las enzimas son proteínas y no se puede pretender haber sintetizado un producto cuando uno empieza con el producto con el cual quiere terminar.
En 1973 el Dr. Francis Crick (quien conjuntamente con el Dr. James Watson descubrió la estructura del ADN) publicó un articulo científico titulado "Directed Panspermia", en el cual presento sus inquietudes acerca de la teoría de la evolución. En su opinión, las moléculas (proteínas) son tan complicadísimas que Crick concluye que tuvo que haber una inteligencia detrás de ellas. Crick argumenta que ni siquiera ha transcurrido suficiente tiempo desde la formación de la tierra para que estas proteínas se ensamblaran en complejos bioquímicos con la capacidad de autorreplicación, lo cual es imprescindible para la sobrevivencia, mucho menos para que de estos surgieran toda la diversidad de especies que hoy conocemos, sin mencionar las miles de especies que sabemos extinguidas. Para ilustrar la extrema complejidad e ingeniosidad de las adaptaciones biológicas supongamos la magnificación de una célula 1.000.000.000 veces, hasta que su diámetro sea de 20 Km., asemejándose a una nave voladora gigantesca que cubre por completo una ciudad (como “Día de la Independencia”). Lo que encontraríamos dentro de esta nave seria un mundo de una complejidad y diseño adaptativo sin paralelos. Sobre la superficie de esta nave (célula) veríamos millones de ventanas circulares, que se cierran y se abren para permitir el flujo continuo de materia en ambas direcciones. Si entráramos dentro de la nave (célula) por medio de unos de estas ventanas, nos encontraríamos un mundo de tecnología suprema, de una complejidad cegadora.... ¿Es lógico creer que eventos aleatorios pudieron ensamblar esta realidad en la cual aun la unidad mas pequeña que es una proteína funcional o un gen, es tan compleja que esta mas allá de nuestras capacidades creadoras mas avanzadas, que excede en todo sentido cualquier cosa producida por la mente del hombre?

 

La Casualidad

(y Necesidad)

Hubert Yockey, Ph.D., un experto en Biología Molecular, en la Ciencia de la Informática y en la Probabilidad Matemática, nos dice: "los bloques de construcción no forman proteínas espontáneamente, por lo menos no en forma aleatoria. El concepto del origen de la vida es imposible probabilísticamente... Una persona pragmática tiene que concluir que el origen de la vida no sucedió por pura suerte."
A este respecto, el profesor Edwin O. Conklin de Princeton, acierta enormemente cuando dice: “La probabilidad de que se originara la vida por accidente es comparable a que se forme el diccionario íntegro por una explosión en la imprenta”.
Para explayarnos un poco mas sobre la improbabilidad matemática de la evolución por azar, tomemos como ejemplo el argumento que expuso el agnóstico Thomas Huxley, al Obispo Anglicano de Oxford, Samuel Wilberforce, en un debate que llevaron a cabo en 1860, en una reunión de la Asociación Británica, Oxford: Huxley expuso su ahora bien conocido hipótesis que “seis simios eternos escribiendo en seis máquinas eternas con cantidades ilimitadas de papel y tinta podrían, dado suficiente tiempo, producir el Salmo 23, un soneto shakespeareano, o aún un libro entero, totalmente al azar, o sea tecleando aleatoriamente. Siguió su argumento diciendo que de la misma manera la moción molecular, dado tiempo suficiente y materia, podría producir hasta el mismo Obispo Wilberforce, totalmente al azar y sin el trabajo de ningún Diseñador ni Creador”.
Ahora bien, imaginemos una máquina especial de escribir, con teclas fáciles de manejar para los simios, con 50 teclas compuestos de 26 letras mayúsculas, 10 números, una barra para espacio, y 13 símbolos para la puntuación, etc. Para no complicar el asunto, no metemos las letras minúsculas, para así escribir totalmente con letra mayúscula, y tampoco tendremos en cuenta los años bisiestos… ¿Cuánto tiempo llevaría un operador, en término medio, escribir a máquina, correctamente, el Salmo 23, tecleando aleatoriamente? Para responder, consideraremos el primer versículo del Salmo, que dice en inglés: ‘THE LORD IS MY SHPEHERD, I SHALL NOT WANT.’ [‘Jehová es mi pastor; nada me faltará.’]. Según la Regla de Multiplicación de la Probabilidad (en forma sencilla) la probabilidad de escribir correctamente a máquina las tres primeras letras THE en la máquina descrita, es 1 entre 50 x 50 x 50, que equivale a 125.000. Con la velocidad de tocar una tecla por segundo, el tiempo promedio para dar 125.000 veces es 34.72 horas. La probabilidad de teclear aleatoriamente las ocho teclas (siete letras y un espacio) en la secuencia exacta para escribir THE LORD es 1 entre 50 x 50 … ocho veces (o sea 508). Esto equivale a la probabilidad de 1 en 39,062 billones. Hay 31,536,000 segundos en un año, así que el tiempo promedio en años para teclear 39,062 billones de veces a la velocidad de una tecla por segundo sería 1,238,663.7 años. El promedio de tiempo tomado para escribir correctamente a máquina el primer versículo entero del Salmo 23 [en inglés] que contiene 42 letras, marcas de puntuación, y espacios, sería 5042 dividido entre 31,536,000 (segundos en el año), lo cual da 7.2 x 1063 años. Y el promedio de tiempo requerido para escribir correctamente a máquina el Salmo 23 en su totalidad, de 603 letras, números de versículos, marcos de puntuación, y espacios, serían 50603 dividido entre 31.536.000 lo cual da 9.552 x 101016 años. Si la letra "b" equivale a un billón (109) esto se podría escribir como un bbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbb
bbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbb de años. En comparación, la edad de la tierra según los evolucionistas es (solamente) unos 4.6 billones de años, y la edad del universo según los evolucionistas es (solamente) 15 billones de años.
Siempre me quedo convencido cuando contemplo los ojos: ¿Es por suerte que los globos del ojo están hundidos, de modo que sea más difícil que los golpeen los objetos? ¡Que suerte que haya una frente grande y huesuda por encima de ellos para protegerlos! ¡Que suerte más maravillosa que por mera casualidad hay una ceja por encima de ellos para filtrar los pedacitos de escombros que caen! ¡Que circunstancia tan magnífica que las pestañas sobresalen para proteger la pupila delicada; que los párpados cubren el ojo cuando se acerca el peligro; que esos párpados pueden cerrarse y abrirse; ¡que los líquidos limpian el ojo con lágrimas simplemente por "azar"! Y todo eso sin contar la serie increíblemente larga de desatinadas coincidencias, carentes de propósitos fijos y sin rumbo, las cuales en una manera inimaginablemente complicada causan que el ojo pueda realizar su función. En fin…


La Mutación

Otro mecanismo que ha sido propuesto para la evolución ha sido el de la mutación, o sea, accidentes genéticos que dan lugar a nuevas especies… Un experto en Radiación y Mutación, el Dr. H. J. Muller dijo: "No hay ni una sola instancia en la que se pueda decir que los mutantes estudiados tienen una viabilidad mayor que la de las especies maternas.... Un estudio de los hechos conocidos acerca de la habilidad de los mutantes para sobrevivir conduce a no otra conclusión sino a que estos son constitucionalmente mas débiles que las formas progenitoras, y si se les coloca en una población donde tienen que competir, siempre son eliminados.... Por consiguiente, nunca encontramos estas formas mutantes en la naturaleza…” No obstante lo antedicho, los evolucionistas creen que ocasionalmente ocurre una ‘buena’ mutación que, favorecida por la selección, permitirá a la criatura progresar en su evolución, hacia algo completamente diferente. ¿Pero hay “buenas” mutaciones? Los evolucionistas pueden señalar un pequeño número de casos, contados con los dedos de una mano, en los que la mutación ha ayudado a la criatura a sobrevivir mejor que sin ella. Deberían echarles una mirada más de cerca. Tales “buenos” errores no son el tipo de cambio correcto para convertir un pescado en un filósofo (estos van precisamente en la dirección equivocada). Más que agregar información, destruyen información, o corrompen la forma en que puede ser expresada (lo cual no es sorprendente, dado que son errores al azar). Por ejemplo, los escarabajos que pierden sus alas: Un tipo particular de escarabajo alado vive en extensas áreas continentales; el mismo tipo de escarabajo en una pequeña isla con fuertes vientos no tiene alas. Lo que sucede es fácil de imaginar. De cuando en cuando, en la población de escarabajos, hay un error en la mutación que impide a las alas formarse. O sea que la información para “hacer alas” se pierde o es alterada de algún modo. El gen dañado (un gen es como una larga “frase” transportando una parte del total de instrucciones grabadas en el ADN) será transmitido a todas las crías de este escarabajo, y a los de las crías, y así será copiado una y otra vez. Ninguno de los escarabajos descendientes tendrá alas. Si un escarabajo con tal defecto en las alas está viviendo en tierra australiana, por ejemplo, tendrá menos posibilidad de escapar volando de los animales que comen escarabajos, por lo que será más probable que sea eliminado, por la “supervivencia del más apto”, antes de que pueda dejar descendencia. Así, la llamada “selección natural” puede ayudar a eliminar, o al menos reducir el crecimiento de tal error genético. Sin embargo, en la isla con vientos constantes, los escarabajos que pueden volar tienden a ser llevados por el viento mar adentro, por lo que no tener alas es una ventaja. Con el tiempo, la eliminación de todos los escarabajos alados asegurará que sólo aquellos de la nueva variedad “sin alas” sobrevivan, habrán sido natu-ralmente seleccionados”. “Allí tienen”, dicen los evolucionistas, “Una mutación favorable, la evolución en acción”. No obstante, se equivocan al hacer suyo el caso, porque aunque sea beneficioso para la supervivencia, aún así es un defecto, una pérdida o alteración de la información. Este es el extremo opuesto de lo que los evolucionistas necesitan para demostrar la realidad de la evolución.
Vayamos al escenario evolucionista y consideremos los cambios que "tuvieron que haber ocurrido" en la evolución de reptiles a aves, específicamente en los cambios del sistema respiratorio. El Dr. Denton da su perspectiva de la siguiente manera: "La evolución de las aves es compleja: Además del problema del origen de las plumas y del vuelo, las aves poseen otras adaptaciones únicas que desafían explicaciones evolucionarías. Unas de estas adaptaciones son los pulmones y el sistema respiratorio. En todos los demás vertebrados, el aire es inhalado a través de un sistema de conductos que se ramifican que terminan eventualmente en sacos minúsculos de aire (alvéolos), luego el aire es exhalado por medio de los mismos conductos. Pero en el caso de las aves los bronquios (o conductos) principales de subdividen en conductos cada vez mas pequeños hasta que penetran el tejido pulmonar. Estos conductos minúsculos (parabronqueos) luego empiezan a unirse de nuevo en conductos mas grandes formando así un sistema de circulación en un solo sentido - el aire entra por un extremo y sale por el otro... Es muy difícil imaginarse como fue posible que este sistema de respiración tan diferente al de todos los demás vertebrados evolucionara gradualmente a partir del diseño estándar de todos los demás vertebrados, especialmente si permanecemos conscientes de que el sistema respiratorio es vital para la vida del organismo a tal extremo que cualquier problema serio con este conduce a la muerte del organismo en cuestiones de minutos. De la misma manera las plumas nunca pudieron haber sido estructuras para el vuelo al menos que los cientos de ganchos y orificios (donde se enganchan los ganchos) microscópicos que las componen se hubieran coadaptados simultáneamente para engancharse tan perfectamente. De la misma manera los pulmones de las aves no pudieron haber funcionado como un órgano de respiración al menos que los parabronqueos, que penetran el mismo pulmón para transportar el aire vital, y los alvéolos, que proporcionan aire a los parabronqueos para su funcionamiento, se hubieran desarrollado simultáneamente y hubieran funcionado conjuntamente de una manera integral y perfecta desde el principio."
En cuanto a la descendencia de aves a partir de reptiles, Alan Brush, un evolucionista experto en plumas, nos dice: «A nivel morfológico las plumas son tradicionalmente consideradas homólogas con las escamas de los reptiles. No obstante, en desarrollo, morfología, estructura genética, forma y secuencia proteínica y estructura y formación de filamentos, las plumas son diferentes.» La diferencia más fundamental es que la pluma crece de un folículo. Un folículo es una depresión tubular de la epidermis que penetra profundamente dentro de la piel - todo lo necesario para llegar al hueso, en el caso de las plumas primarias. Y este tubo de piel especializada viviente produce la pluma dentro de sí mismo, desde una matriz de crecimiento en el extremo inferior. La escama de los reptiles no tiene absolutamente nada que ver con los folículos. Todas las escamas pueden mudar como una hoja porque no son sino pliegues de la epidermis, como tejido plegado sobre sí mismo, mientras que las plumas deben nacer de su propio folículo

La Selección Natural

Como sabemos, Darwin propuso la selección natural (a veces mal llamada "la supervivencia del mas adaptado") como el mecanismo de cambio. Sin embargo, algo que no todos saben es que Darwin luego tuvo serias dudas de que la selección natural fuese el mecanismo de cambio, y persuadido por el peso de los datos científicos (de aquel entonces) abandonó esta idea en la sexta edición de su libro. Hoy en día sabemos que la selección natural es un hecho, pero es un hecho que "preserva" a las especies, no que cambia a unas especies en otras. Es decir, preserva a una especie en particular porque existen cambios adaptativos dentro de una misma especie, pero estos cambios nunca dieron origen a una "nueva" especie, si por especie se entiende una población que tiene la capacidad de reproducción. Como dijo el evolucionista Colin Patterson, "nadie ha producido jamás una nueva especie mediante el mecanismo de selección natural". A este respecto, Niles Eldridge, Ph.D., encargado del Museo Americano de Historia Natural en Nueva York escribió: "la selección natural no conlleva a la creación de nuevas especies."
Otro punto a tener en cuenta, es el hecho que si la selección natural pudiera contribuir en una probabilidad superior de supervivencia a algunos de los miembros de una especie, podría funcionar solamente en los organismos que pueden reproducirse; y NO podría funcionar en químicos no vivos.
Finalmente recordemos, que la selección natural tan solo puede ocurrir en la información genética presente en una población de organismos; no puede crear información. Por ejemplo, si los reptiles no tienen genes para las plumas, ninguna cantidad de selección producirá reptiles emplumados. Las mutaciones en los genes tan solo pueden modificar o eliminar estructuras existentes, pero no crear nuevas.

La Continuidad del Proceso

(El Mejoramiento de las Especies)

Una noción imprescindible para la teoría de la evolución, es que toda la naturaleza física tiende a más orden, más estabilidad, y más complejidad. Pero, eso no es cierto. La Segunda Ley de La Termodinámica (también llamada la Ley de La Entropía) declara que: "aunque la energía total en el cosmos queda constante, la cantidad de energía disponible para hacer el trabajo útil siempre se disminuye" (A.E. Wilder-Smith, Ph.D. en "El Origen y El Destino del Hombre")*. Tal hecho implica que una vez en el pasado el cosmos (el Universo) estaba en su estado máximo para llevar a cabo el trabajo (por medio de la materia), pero gradualmente tiende a disponer de menos y menos energía útil.
Para ilustrar gráficamente lo dicho, visualicemos un avión que vuela a la altitud de 10.000 metros por encima de nuestra casa. En el momento en que éste pasa por encima de ella, arrojamos una pila de 100 mil tarjetas blancas. ¿Qué supone Ud. que pasará con las tarjetas? Se dispersarán y se pondrán más desordenadas a medida que se caen; o comenzaran a juntarse más y más pegadas en el aire hasta que, cuando finalmente caigan, lo harán precisamente sobre el techo de su casa?. Naturalmente ocurrirá lo primero; puesto que lo segundo, sería tan maravilloso, tan improbable, tan contrario a la experiencia normal ¡que se consideraría nada menos que un milagro!… Y este es precisamente el tipo de evento tan improbable que tuvo que haber ocurrido, no una vez, ni siquiera 10.000 veces, sino centenares de billones de veces en la historia de la vida, si la evolución fuese verídica. Por consiguiente, la Segunda Ley de La Termodinámica implica que el universo tuvo que haber tenido un comienzo y que la intervención inteligente se exige para explicar los tipos de procesos tan asombrosos que dieron origen a las cosas vivientes, así como la intervención inteligente se exige para explicar el ordenamiento de las tarjetas imaginarias reposando en el techo de nuestra casa.

Hacé Click aquí para ver la Imposibilidad de transformación de una especie en otra

Los Grandes Períodos de Tiempo

Existen varios fenómenos naturales que están en claro conflicto con la teoría que indica que el Universo, y dentro de él nuestro planeta, tiene miles de millones de años.

Hacé Click aquí para ver algunos de esos fenómenos

 
 
 
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El Deseo de mi Corazón: "No Borres mi nombre del Libro de la Vida"

 

 
 

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